miércoles, 17 de noviembre de 2010

TALLER DE ESCRITURA

Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos. Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y los que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá".

Todas las ventajas las ha tenido él. El nombre normal se lo pusieron a él, la ropa nueva era para él, los regalos caros para él....Yo me tenía que conformar con un nombre asqueroso, Eustaquio, la ropa de mi primo Carlos el de los 30 años y como no, los regalos baratos que ella creía que no me daba cuenta que eran de segunda mano.
Estas circunstancias han hecho de mi una persona con una desconfianza de un nivel altísimo. Siempre he tenido problemas en clase ya que mis compañeros al verme indefenso se reían de mí. En los deportes nunca he destacado porque me faltaba confianza y todo esto por culpa de mi madre, que durante años me ha menospreciado.
La vida me da una oportunidad. Mi madre ha muerto y por fin soy un ser libre que ha comenzado a ganar confianza y que se mueve por el mundo. Seguramente una parte de mí quería esta libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario